
Qué es el cash flow y cómo mejorarlo
Ya sea el dueño de un negocio o el alto directivo de una empresa, cualquier responsable empresarial debería ser capaz de poder leer, y analizar, un balance financiero. Además, estas personas deberían de estar preparadas para actuar en consecuencia. Y es aquí donde cobra especial importancia el término económico cash flow, un concepto que podría traducirse como flujo de caja.

Rafael Turgman
CEO, Invu POS
¿Qué es el cash flow?
No hay más que recurrir a la traducción del inglés para saber por dónde van los tiros. Y es que el cash flow no es otra cosa que el neto de tesorería de una empresa durante un periodo de tiempo determinado. Esto es, los ingresos y los gastos. También llamado flujo de efectivo o flujo de tesorería, el cash flow revela cuál es el estado de salud financiera de una empresa. Permite saber si la firma dispone de la liquidez suficiente para afrontar pagos a proveedores y acreedores y nóminas de la plantilla.
El caso es que puede haber empresas que parezcan tener una excelente salud financiera pero que, en realidad, carezcan de liquidez. Esto es debido a que su departamento de contabilidad analiza los ingresos ordinarios sin tener en cuenta los gastos. Es en este escenario donde conocer el cash flow permite identificar cuál es el estado real de las cuentas de la empresa.

Elaborar el flujo de caja
A la hora de analizar el cash flow, los responsables pueden hacer una tabla sobre la que plasmar tres indicadores que permiten interpretar y gestionar el cash flow
- Flujo de tesorería de la actividad
- Flujo de tesorería de la inversión
- Flujo de tesorería de financiación
Son los excedentes de tesorería que genera la propia actividad de la empresa. Es el mejor reflejo posible del día a día.
Incluye el gasto resultante de la compra de activos fijos.
Informa tanto de los gastos como de los ingresos asociados a la financiación de la compañía (pago de dividendos, préstamos…)
Tipos de cash flow
Al igual que sucede con otros señalizadores económicos, también existen diferentes tipos de cash flow, en este caso:
- Free Cash Flow
- Capital Cash Flow
- Equity Cash Flow
- Cash flow positivo
- Cash flow negativo
Es el flujo de fondos generado por una compañía, con independencia de cómo esté financiada esta compañía. En tal sentido, representa el flujo de efectivo de la firma como si ésta se financiara enteramente con capital propio, aislando los efectos impositivos del financiamiento. Este tipo de cash flow debe ser definido con una base después de impuestos y antes de deducir los gastos financieros como intereses.
Se puede definir este tipo como la suma de los cash flow que reciben los inversores, Esto es: dividendos para los accionistas, cambios en el nivel de deuda e intereses para los obligacionistas.
Esta categoría de cash flow representa el flujo de efectivo residual de una empresa, una vez que se han abonado intereses e impuestos. Se puede obtener restando los intereses y sumando o restando –según corresponda- los cambios en el endeudamiento al Capital Cash Flow.
Señala que en la caja de la empresa entra más dinero del que sale. Entonces, se dispone de un excedente de tesorería que permite afrontar deudas, repartir dividendos y afrontar inversiones.
Aquí sale más dinero del que entra, por lo que la empresa se encuentra en una situación de déficit. Para solucionar esta coyuntura negativa, la compañía deberá ser capaz de, además de revisar los gastos, generar nuevos ingresos.
¿Para qué sirve calcular el cash flow?
Hay tres razones fundamentales que hacen necesario el cálculo del cash flow:
- Comprobar la viabilidad de la empresa a largo plazo
- Optimización de gastos
- Mejora de las relaciones con bancos e inversores
Analizar el cash flow permite descubrir el verdadero estado financiero de una empresa, lo que, también, da la posibilidad de prever futuros problemas o necesidades. Los resultados obtenidos, tras el análisis, permiten adoptar las medidas adecuadas para evitar -o minimizar- los efectos de estas futuras dificultades. La consecuencia será una mayor estabilidad a medio y largo plazo.
Al realizar un seguimiento del cash flow pueden aparecer gastos innecesarios, superfluos o incluso duplicados que suponen una importante carga económica para la empresa. Si se identifican, podrán ser suprimidos para acercarse a un cash flow positivo. Esto también permite crear una pequeña reserva de dinero para afrontar gastos inesperados o épocas de dificultades económicas.
Tanto si se contacta con bancos o con inversores privados, en la búsqueda de financiación, la presentación de informes precisos hará que la confianza sobre una empresa aumente.
Anticipar el flujo de caja
Más allá del desarrollo de análisis de situación, anticipar el flujo de caja futuro permitirá adelantarse a futuras situaciones, ya sean estas positivas o negativas. El primer paso para hacer esta previsión de flujo de caja consistirá en identificar cobros y pagos. Servirá una simple hoja Excel, colocando a un lado los pagos y al otro los cobros. La previsión se puede hacer siguiendo diferentes periodos de tiempo, ya sean mensuales, trimestrales o anuales. Para ello es necesario tener en cuenta las fechas en las que el dinero sale de la caja, no la fecha que aparece en las facturas.
Cuando se tengan clasificados gastos e ingresos se podrá establecer una previsión de flujo de caja a partir de los resultados que se obtengan de esta clasificación. Es posible hacer una anticipación de gastos recurrentes, como también hacerse una idea de los ingresos que se pueden tener en el futuro según diversos escenarios.
July 08, 2022 — Written by: Rafael Turgman